0

LIMPIEZA FACIAL PROFUNDA

Una limpieza facial profunda varía dependiendo del tipo de piel de cada mujer. Por ejemplo, si el cutis es graso y en él anidan puntos oscuros, es bueno hacer una limpieza semanalmente hasta que el rostro consiga un equilibrio que le permita extender la frecuencia de la acción limpiadora a dos semanas.Para quitar puntos negros, células muertas y afinar el poro abierto.

La batalla de la limpieza facial  es contra los puntos negros y espinillas resultantes de la acumulación de impurezas ambientales o producidas por el propio organismo. Prevenirlas muchas veces requiere de cambios en los hábitos alimentarios para conseguir una dieta diaria saludable y equilibrada.

La piel del rostro está constantemente expuesta a la suciedad del ambiente, contaminantes y restos de maquillaje, razón por la que suelen aparecer los antiestéticos puntos negros, espinillas, comedones y granos.

En personas jóvenes el recambio celular es rápido, pero disminuye con el paso de los años. Esto hace que en personas de mayor edad el recambio de las células de las capas superficiales de la piel sea muy lento. Las nuevas células tardan en llegar y cuando llegan a la superficie de la piel lo hacen sin vida, sin microcirculación y sin terminaciones nerviosas. De esta manera la piel adquiere un aspecto ajado y viejo

Con las limpiezas de cutis exfoliamos la capa superficial y quitamos las células muertas, quedando la piel más trasparente, traslúcida y obligando a la formación de nuevas células.

Una vez terminada la limpieza facial, la piel está preparada para aprovechar al máximo las propiedades de los cosméticos que usamos a diario. Con la limpieza facial profunda hidratamos, eliminamos toxinas, se reduce el acné (menos poros obstruidos) y relajamos y mejoramos la circulación de la cara, ganando en tersura y elasticidad.