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RADIOFRECUENCIA FACIAL

Tratamiento específico para moldear y reafirmar la piel por la estimulación del colágeno y la elastina reafirmando piel facial y corporal.

La radiofrecuencia facial consiste en un método avanzado para reducir las arrugas sin necesidad de recurrir a tratamientos que requieren intervención quirúrgica. Hay mucho que contar sobre la técnica, ya que hay quienes se preguntan si realmente funciona, cuáles son sus beneficios y si presenta contraindicaciones importantes o efectos secundarios.

La radiofrecuencia de la piel pretende combatir todos estos síntomas del envejecimiento. ¿Cómo funciona? El principal fundamento es que calienta la piel mediante la propia radiofrecuencia (un tipo de energía), llegando hasta capas profundas de la dermis. El resultado es que tanto la elastina como el colágeno se contraen, ofreciendo los resultados esperados en poco tiempo.

Otro de los beneficios de este de la radiofrecuencia facial es que se puede realizar sobre el cuerpo con el mismo fin. También es capaz de estimular la regeneración de fibras en zonas corporales envejecidas.

El aparato principal es un generador de energía de radiofrecuencia que se aplica directamente sobre la zona envejecida con un gel. Como hemos comentado, se generan temperaturas altas, normalmente no superiores a los 40º C que estimularán la síntesis de las fibras elastina y colágeno.

Hay muchos tipos de equipos que se emplean, según el tratamiento que necesites. Por ejemplo, un tonificador anticelulítico, eletroestimuladores, masajeadores y tonificadores faciales. Para acabados profesionales se emplean aparatos mucho más sofisticados, normalmente de la marca Globus.  Son los que se emplean en centros de estética avanzada o médica, y sirven para regular las zonas de la piel imperfectas, pudiéndose utilizar sobre las papadas, el contorno de ojos, los pómulos y el cuerpo.

De modo general, todos estos equipos de radiofrecuencias corporales y faciales trabajan a una frecuencia desde los 2 hasta los 250 GHz. Pueden ser de cabina o portátil. Con estos niveles se logra reconfigurar los dipolos de las moléculas de agua presentes en las diversas capas de la piel. El resultado se muestra tanto en la dermis como en la epidermis, en la capa celular subcutánea es menos frecuente. Así, la disminución de la producción de colágeno que ocurre como consecuencia de factores genéticos, de las inclemencias ambientales o del fotoenvejecimiento se verá mejorada.